LA PARENTALIDAD POSITIVA


  • Autor:  María José Rodrigo López
 La parentalidad positiva, nuevo paradigma de intervención psicosocial con las familias
 
María José Rodrigo López
Catedrática de Psicología Evolutiva y de la Educación. Universidad de La Laguna
 
 
Parentalidad positiva (Recomendación del Consejo de Europa, 2006).
 
Se define como “un comportamiento parental que asegura la satisfacción de las principales necesidades de los niños, es decir, su desarrollo y capacitación sin violencia, proporcionándoles el reconocimiento y la orientación necesaria que lleva consigo la fijación de límites a su comportamiento, para posibilitar su pleno desarrollo”.
 
Ejercicio de la parentalidad positiva
 
Vínculos afectivos sanos, protectores y estables para que se sientan aceptados y queridos. Ello supone el fortalecimiento continuado de los vínculos familiares a lo largo del desarrollo, modificando las formas de manifestación del afecto con la edad.
 
Entorno estructurado, guía y supervisión para que aprendan las normas y valores. Ello supone el establecimiento de rutinas y hábitos para la organización de las actividades cotidianas donde se llevan a cabo estos aprendizajes.
 
Estimulación y apoyo al aprendizaje cotidiano y escolar para el fomento de la motivación y de sus capacidades. Ello supone la observación de las características y habilidades de los hijos
e hijas, apoyo en sus aprendizajes así como el tener en cuenta sus avances y sus logros.
 
Construyendo personas y familias
 
Figurade apego: afecto, consuelo,cuidado, protección, seguridad.
 
Referentenormativoy ético: autoridad legítimada, modeladode puntosde vista sobre el mundo, de comportamientoy de afrontamientode la vida.
 
Acompañante: compartir experiencias, disfrutar, colaborarar en actividades conjuntas.
 
Tejedorde redes: buscar apoyos, relación con escuela, iguales, ocio, participación en la comunidad.
 
 
 
 
Necesidades de apoyo
 
No solo se requieren apoyos con una finalidad reparadora o terapéutica sino, sobre todo, con una finalidad preventiva y de promoción del desarrollo de los miembros de la familia.
Esto es clave para adoptar un enfoque positivo de la intervención familiar que nos aleje de considerar a las familias más vulnerables como las únicas que necesitan apoyos cuando no funcionan adecuadamente.
Los apoyos eficaces son aquellos que son cercanos, integradores y normalizadores para que se constituyan en soportes complementarios al rol parental pero no sustitutorios del mismo.
Deben servir de instrumentos de integración y no de exclusión social.

 

Ir a la lista de artículos

 

 


Preocupados por nuestros hijos

Búsquedas frecuentes:

horario  menu  libros  natación  mens  blog  granja  texto  piscin  menús